Julián Román llega a la pista con “Zumba”

0
30

El baile es por mucho una de las expresiones artísticas más populares del mundo y explorar diversas facetas del movimiento y cómo la danza puede transformar una vida, es lo que propone “Zumba”, la nueva propuesta de Telemundo en la que ofrecerá una historia de superación con bastante ritmo.

El colombiano Julián Román es el responsable de protagonizar esta emotiva trama dando vida a “Alberto Pérez”, un afamado bailarín que a través del baile logró dar un vuelco a su vida y ser la inspiración para quienes ven en la danza una nueva oportunidad de cumplir sus sueños.

La serie, que se estrena este lunes 20 de mayo, no solo comparte historias de vida que convergen en la danza y la música, pues actoralmente representó un verdadero reto, que al igual que los personajes, descubrieron la pasión por el baile.

“En la serie se ve toda la motivación de Beto para cumplir su sueño que siempre fue el baile. Lo interesante de la historia es ver cómo al principio su mamá no lo quiere apoyar, les toca una época muy difícil en Cali, Colombia, en donde todavía el narcotráfico estaba muy fuerte y los chicos no tenían mucha oportunidad de superarse”, explica Julián Román al compartir el impacto que los personajes tendrán con aquellos bailarines y apasionados por la danza que han enfrentado retos en su formación. “A veces se piensa que el arte, ya sea música, baile, canto, es muy difícil que se convierta en un modo de vida. En Colombia todavía se escuchan a personas decir que estudiarán una cierta carrera y después se dedicarán a lo realmente quieren. ‘Zumba’ es una serie que muestra que el sueño de baile y hacer el arte que se gusta, realmente te puede llevar a cumplir. Creo que este proyecto aporta a decir que el arte sí te puede salvar, que sí puedes vivir de tus sueños y razón de ser”.

Julián Román puntualiza que si bien la danza pudiera parecer algo sencillo para quienes desconocen todo lo que hay detrás de esta disciplina, prepararse para dar vida a “Alberto Pérez” realmente le significó un reto más allá de la interpretación, pues aprender a bailar como un profesional fue una consigna que decidió cumplir desde el principio para no recurrir a dobles en las escenas de baile y coreografía.

Cuando arrancamos con el proyecto baje casi 16 kilos porque se vería raro que, al interpretar a alguien como Beto que en los años 80 y 90 era muy flaquito, yo no tuviera ese peso indicado para un tipo que baila todos los días. Me mantuve con coreografías en toda la serie, ahí se me complicaba, no tengo la cotidianidad del movimiento de un bailarín, pero con el coreógrafo aprendí, no me desmotivé, aprendes a respirar, los tiempos, cumplimos el reto. Fue algo interesante y también agotador”, finaliza.